Estadio de Stratford en Londres
Madrid luchó por celebrar los próximos juegos olímpicos de 2012, pero finalmente Londres le quitó las olimpiadas Madrid. Los trabajos están muy adelantados para unos juegos que se realizarán en poco más de un año, y es necesario que las obras se vayan finalizando.
La última gran pieza en estar a punto ha sido el Estadio Olímpico de Stratford. Ha sido una obra de ingeniería de gran magnitud, con un coste cercano a los ochocientos millones de dólares, que ha podido realizarse sin contratiempos, retrasos ni sobrecargos por encima de lo presupuestado. Una buena noticia a favor de la organización de estos Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La mano de obra invertida ha sido cuantiosa, con más de ocho mil personas implicadas en la construcción y puesta a punto del estadio. El espacio se ha habilitado para ochenta mil asistentes, con lo que se prevé que cumpla con las necesidades de asistencia a los eventos que se realicen en este campo.
La obra se ha terminado justo a tiempo para que sea inaugurada por el presidente del Comité Organizador, Lord Sebastian Coe, y por un representante deportivo, Frank Frederick procedente de Namibia y que ha realizado grandes actuaciones en en cuatro Olimpiadas en las que obtuvo la medalla de plata.
Una vez que finalicen los Juegos Olímpicos de Londres, y que esperamos que den paso a las Olimpiadas Madrid, el campo se seguirá utilizando como campo de fútbol de un equipo de primera división (Premier League). Pero habrá que dirimir qué Club se quedará con el campo, puesto que hay dos interesados: El Tottenham Hotspur y el West Ham United. Ninguno de los dos dará su brazo a torcer fácilmente, puesto que un campo de última generación es un premio muy grande para cualquiera de estos dos clubes históricos de la capital inglesa, a los que les vendría muy bien abandonar sus antiguas instalaciones por estas mucho más modernas.
Por ahora el equipo elegido para ser el nuevo propietario en alquiler del campo de Londres es el West Ham, aunque el Tottenham se ha sentido perjudicado por esta decisión, y ha acudido a la justicia para que se analice en profundidad las circunstancias en las que se tomó esa decisión, puesto que ve indicios de irregularidades. De todas formas, el diputado Lammy, que había apoyado la elección del Tottenham como nuevo propietario del campo, considera que acudir a la justicia es una mala decisión, puesto que el gobierno local y nacional ya han ratificado la decisión de cederle el campo al West Ham, y judicializar esta decisión solo reportaría beneficios para los abogados implicados.